Parte 2 de “Desglosando la entrevista de trabajo”: las preguntas difíciles

Como continuación de nuestro último artículo, y dado que muchos de ustedes están entrando, o entrarán pronto en la temporada alta de búsqueda de empleo y entrevistas, presentamos la serie titulada “Desglosando la entrevista de trabajo”, donde en cada artículo discutimos un segmento de una entrevista (que puede durar solo 5 minutos). Hoy, analizamos las preguntas difíciles.

Nuestras recomendaciones básicas son:

• Practicar, practicar, practiar, y mantenerse firme en el plan de juego

• Recordar que algunos entrevistadores simplemente se fijarán en sus puntos más débiles. Yo, por ejemplo, tuve una situación extraña apenas mudarme a Londres en la que un headhunter dijo que no presentaría mi perfil a un fondo enfocado en el Reino Unido porque yo tenía “un acento gracioso” al hablar inglés; años más tarde, ese mismo headhunter se acercó a mi empresa para traerme candidatos (todavía estaba trabajando en Inglaterra, la mayor parte del tiempo trabajando con angloparlantes nativos). Todavía tenía (y tengo) mi acento divertido y claramente el resto de mi perfil de candidato era más fuerte que la debilidad que percibió ese señor.

• No hay respuestas correctas ni perfectas. En la mayoría de los casos, se trata solo de ver cómo reaccionas cuando te enfrentas a un momento tenso.

• Ser lo más minucioso posible, pensando en situaciones o puntos negativos en los que has sido “atacado” en el pasado o que es solo una cosa que, cuando se te pregunta, te pone nervioso.

• Algunas preguntas difíciles habituales

  • Huecos en el currículum (por qué hay algunos meses o tal vez años sin trabajo a tiempo completo). Dedique tiempo a pulir su historia y a tener una explicación para todo en su perfil.
  • Te han despedido
  • Estás intentando mudarte de ciudad/de país
  • Tienes un promedio de calificaciones bajo
  • Te mudas a un lugar donde el idioma principal no es tu idioma nativo (típico de las personas que se mudan a Nueva York o Londres)
  • Estudiaste en una universidad no demasiado fuerte (o no en la típica lista de la que quieren reclutar todos los equipos de RRHH)

Una vez que haya hecho una lista exhaustiva de las preguntas que pueden ser difíciles para tu candidatura

• Tómate el tiempo de responderlas por escrito de manera exhaustiva. Luego, organiza bien el contenido en bullet points.

• Practica leerlas en alto, y reescríbelas cuando sea necesario

• Grábate (audio y video): cuando intentaba cambiar de trabajo en 2013, me grababa respondiendo preguntas difíciles como notas de audio y las ponía en mis auriculares durante el viaje hacia y desde el trabajo. Fue impresionante cómo, de repente, responder preguntas difíciles en las entrevistas se volvió natural y las redujo a una sola pregunta más, más que un drama que puede hundirte y cambiar el curso de una entrevista.

• Pídele a tus “entrevistadores de práctica” (tu pareja, padres, hermanos, amigos), que te interroguen sobre estas preguntas difíciles y que sean malos. Mejor que se transpire en la práctica que no en la entrevista real.

Un par de comentarios finales:

Los entrevistadores son humanos. Y los seres humanos tenemos días buenos y malos. Podría darse el caso de que estén teniendo un mal día y, después de hacer una pregunta difícil de rutina, sigan insidiendo cuando perciben debilidad. Y tal vez otro día hubieran sido simplemente agradables entrevistadores.

Algunas personas simplemente son malas o disfrutan de momentos incómodos para el entrevistado. No puedes hacer mucho si ellos son así, probablemente tuvieran una idea obsesionada de rechazarte desde que leyeron tu CV. Cíñete a tu plan, sé siempre respetuoso y piensa en “el próximo partido” (la siguiente ronda con la misma empresa, el siguiente proceso). Yo, por ejemplo, tuve una entrevista terrible en un banco con sede en Londres en 2010, en la que el entrevistador no me miraba directamente a la cara, me interrumpía cada dos minutos mientras contaba mis experiencias y, en un momento, me paró en seco cuando explicaba una transacción, dijo que era una tontería, y arrojó un bolígrafo sobre la mesa, diciéndome que estuviera en silencio y anotara los flujos de efectivo anuales de la inversión que estaba describiendo. Curiosamente, odié la situación, pero aun así continué con mi plan de juego, y terminé entrando en la ronda final y más tarde, trabajando durante unos años con ese tío tan curioso.

Tu percepción frente a la realidad: cuando te hacen una pregunta difícil o se te pregunta sobre un área de debilidad, puedes sentir que te están bombardeando la entrevista, que está siendo un desastre y que no hay forma de que consigas el trabajo. Bueno, eso es una percepción y si te ciñes a tu plan de juego, estas serán partes naturales de una entrevista y te sorprenderá lo bien que navegas aún en reuniones que no parecen buenas.

Lo importante, como trato de inculcar en cada entrada y en cada consejo que doy: asegúrate de dar el 100% a cada momento, que eres profesional porque incluso cuando una pregunta difícil (o una serie de preguntas difíciles) descarrilan tu candidatura y no recibes la oferta, si sigues tu libreto, todavía sentirás ese impulso interior diciendo “ok, ¿qué es lo que sigue? Hice mi parte, no funcionó esta vez, afrontemos el próximo desafío”.

Nos vemos la próxima vez para la entrada # 3 de esta serie. ¡Seguid dándole duro!

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