Renunciando a un empleo: otro momento apropiado para hacer lo correcto

Después de meses o incluso años buscando tu próximo desafío profesional, ese cambio deseado y tal vez dar el salto trabajo de tus sueños, no caigas en la tentación de hacer una salida imprudente o de sacar a la luz esos rencores que pueden haberse acumulado durante años con tus compañeros, jefes o subordinados. En su lugar, aprovecha la oportunidad para salir con integridad y, como en muchos otros pasos de la formación de tu reputación y carácter a largo plazo, juega “el partido a largo plazo”: te beneficiarás mucho.

Antes de revisar esto, establezcamos algunos puntos importantes:

Tu red de contactos tendrá memoria: si vas a trabajar en Finanzas a largo plazo, es probable que tu red crezca en base a la actual, lo que significa que sus “nodos” actuales estarán en contacto con los futuros. O pongamos un ejemplo: tus actuales jefes, colegas y gente que te reporta, se moverán y conocerán personas que serán importantes para ti ahora o en el futuro.

Cómo dejas un trabajo es otro reflejo de tu carácter

• Una partida abrupta y descortés refleja algo malo de tu carácter, no de la empresa que dejas

Cómo hacerlo correctamente

Pre-aviso: empezando por la formalidad, ten en cuenta tu contrato y respeta el plazo mínimo de preaviso, es decir, avisa a tu empleador con, al menos, la mínima anticipación que pactaste al incorporarte (o la última vez que te ascendieron). El período de notificación puede ir de 2 semanas a meses. Solo asegúrate de contárselo directamente a tu supervisor directo, idealmente en persona, y teniendo en cuenta este plazo.

• Rendimiento: trabaja al 100% de tu capacidad hasta el último día. Esto es fundamental. No caigas en la tentación de desconectarte de tus obligaciones con anticipación; junto con el desagradable recuerdo que puedes dejar si te marchas repentinamente, si después del anuncio tu supervisor o colegas descubren que has estado flojeando o tomándose las cosas con calma porque estaba de salida, tu reputación se verá empañada.

• Despedida y un tipo especial de “nota de agradecimiento”: asegúrate de despedirte de todas las personas con las que has establecido una conexión. Sal siempre con la frente alta. No hables mal de tu empleador actual solo porque se está yendo nuevos horizontes supuestamente mejores; pueden suceder muchas cosas (como que regreses a la compañía, que tu empleador actual adquiera a tu próximo empleador, etc., o, como se dijo antes, que estés dispuesto a dar el siguiente paso y conocer a personas a las que puedas haber ofendido con una salida poco elegante). Y cuando escribas ese correo electrónico de despedida (una variación especial de una nota de agradecimiento), agradece a todos por la oportunidad y el aprendizaje, haz especial hincapié en los mentores que tuviste y asegúrate de dejar a todos con un buen sentimiento sobre su tiempo y experiencia como trabajador

Pensando en el futuro: asegúrate de dejar tus datos de contacto y de estar conectado con sus compañeros de trabajo relevantes en LinkedIn. Además, y lo más importante, pide recomendaciones y opiniones/consejos brutalmente honestos al salir, ya sea a tus mentores, y también a colegas y supervisores. Si te vas y pasa el tiempo, la gente olvidará las interacciones que tuviste y habrás perdido una gran oportunidad de mejorar.

Todas las experiencias importan a medida que avanzas en tu carrera; estarán esas experiencias que dejas en la cresta de la ola y casi con pesar, y aquellos en los que parece que ya nunca hay días felices y radiantes y, cuando mires en retrospectiva, te habrán enseñado las lecciones más valiosas para el futuro. Tuve ambos extremos y también experiencias intermedias en las que no había pasado suficiente tiempo y eran casi inocuas. Pero como se indica en el primer párrafo, se trata de jugar al juego a largo plazo, como siempre afirma Jocko en sus libros y podcasts. Sigue así y sigue haciendo tu mejor esfuerzo todos los días para seguir escribiendo tu historia como profesional de las finanzas.

Hasta la próxima.